Cada día más créditos rápidos para financiar los viajes y las compras

La crisis económica de 2008 catapultó a la fama a un tipo de actividad económica hasta entonces poco extendida: los préstamos rápidos online. Este tipo de solución de financiación, como la que desarrolla Credit & Go, permitió a miles de personas obtener dinero rápido y sin papeleos. De esta manera, un elevado número de familias pudo hacer frente a imprevistos y situaciones complicadas. Donde no llegaron los bancos, lo hicieron los prestamistas particulares online y eso representó para muchos un importante balón de oxígeno.

Con el paso del tiempo, las necesidades acuciantes de dinero han ido mermando, pero la actividad de las empresas de crédito rápido se ha mantenido. La razón de esta supervivencia se centra en la diversificación del uso del préstamo. En la actualidad, buena parte de las solicitudes tienen que ver con compras o gastos programados; la urgencia ante los números rojos ha dado al paso a una financiación más placentera, en la que las motivaciones lúdicas van ganando peso.

¿A qué se destinan los préstamos personales online?

Las razones que pueden llevar a una persona a solicitar un crédito rápido son muy diversas. Dado que las cuantías ofertadas a los clientes nuevos no son demasiado elevadas (máximo 1.000 € en la mayoría de casos), el destino de estas cantidades suele dedicarse a cubrir necesidades domésticas, como pagar algún recibo pendiente, reparar el coche o renovar un electrodoméstico.

A esta lista hay que añadir actualmente otros objetivos que nada tienen que ver con necesidades perentorias. Hablamos, por ejemplo, de la financiación de unas vacaciones, de la compra de un smartphone o de la matrícula en algún tipo de curso. Otro campo en el que se están introduciendo estos préstamos es el de la sanidad; hay personas que financian con crédito rápidos algunos tratamientos estéticos, terapias o mejoras dentales.

En el ámbito empresarial, los créditos rápidos también están jugando su papel. Numerosos autónomos han recurrido a estos préstamos para financiar la compra de algún tipo de maquinaria. También han ayudado en el pago de impuestos o cuotas atrasadas a la Seguridad Social.

Perfil del cliente

Los estudios realizados por las entidades de crédito online han permitido elaborar un perfil bastante ajustado de los clientes. Como primera conclusión, podemos decir que el 65 % de los solicitantes de un préstamo rápido son hombres de una franja de edad que oscila entre los 23 y los 45 años. La media de edad se sitúa en torno a los 41 años y llama la atención su situación familiar: el 40 % son hombres solteros, el 30 % casados y en tercer lugar del ranking se encuentran los divorciados.

Más del 80% de los solicitantes son asalariados, que declaran una media de ingresos mensuales de 1.300 €. En segundo término se encuentran los pensionistas y a mayor distancia las personas que perciben alguna prestación. Los autónomos representan un porcentaje más bajo, debido a la dificultad que representa demostrar unos ingresos estables.

Las peticiones de crédito se centran mayoritariamente en las ciudades. En el ámbito rural, las solicitudes son poco representativas.