Como conseguir un crédito fácil y rápido por Internet

Un crédito es un préstamo de dinero que cede una entidad financiera a un particular o empresa con la condición de que éste sea devuelto dentro del plazo definido y con los intereses y costes adicionales previamente pactados. Hay muchos tipos de créditos pero el que más nos interesa en este momento es el crédito rápido.

El “crédito fácil” y rápido es un tipo de préstamo comercializado por las entidades financieras de capital privado, se ofrecen al solicitante con una baja cuantía y flexibilidad en los plazos de amortización. Estos créditos se han convertido a día de hoy en un producto muy interesante para resolver pequeñas necesidades de liquidez de carácter más urgente.

Estos créditos inmediatos tienen muchas ventajas frente a los préstamos personales habituales. Su concesión es casi inmediata y se pueden contratar fácilmente a través de Internet. Muchas entidades financieras cómo bancos y cajas de ahorros ofrecen préstamos rápidos a sus clientes o a cualquiera que vincule su nómina. Pero los intereses de estos préstamos aunque a priori parezcan más bajos pueden tener un coste final más alto. Si necesitas que te asesoren de una manera más amplia que este artículo introductorio, te recomiendo que visites www.topcreditos.es donde podrás ampliar esta información.

Por eso lo más recomendable suelen ser los préstamos rápidos que se pueden pedir online y sin necesidad de cambiarnos de banco. En cuanto a las cantidades que se pueden solicitar, éstas van desde créditos de 300 euros hasta un préstamo de 10.000 euros habitualmente. Aunque hay donde ofrecen cantidades más jugosas cómo créditos de hasta 30.000 euros, pero claro, aquí los plazos para devolver el préstamo suelen ser de 6 o 7 años.

Ahora mismo se me ocurren un par de ejemplos de entidades que ofrecen este tipo de préstamo. Se trata de Caja Vital Kutxa y Bilbao Bizakia Kutxa.

El crédito rápido de Vitalnet (de Caja Vital Kutxa) da la oportunidad de financiar un máximo de 30.000 euros a devolver en 6 años, y el tipo de interés nominal va desde el 8,75% sí se tiene la nómina domiciliada. La comisión de apertura es del 1,50% y la comisión en caso de cancelación anticipada es de un 1%.

El préstamo efectivo BBK (de Bilbao Bizkaia Kutxa) ofrece también hasta 30.000 euros a devolver en 7 años si se contrata desde la sucursal o hasta 15.000 euros sí se solicita por Internet. El tipo de interés es del 8,99% y la comisión por cancelación del 1%.

A continuación hablaré de tres de las entidades de las que más habla la gente en relación a los préstamos rápidos solicitados fácilmente por Internet: Cetelem, BigBank y Cofidis.

Cetelem es una empresa conocida por sus préstamos para vehículo, tanto para adquirir un coche a estrenar cómo de segunda mano, que ofrece desde el 8% nominal anual. El importe de financiación máximo de Cetelem es de 100.000 euros con un plazo de devolución máximo de 8 años.

BigBank ofrece un préstamo personal de hasta 10.000 euros a devolver en 5 años y con un tipo de interés nominal desde el 9%. La comisión por apertura es del 1,75% mientras que la cancelación anticipada supone una comisión del 3%.

Cofidis ofrece un préstamo de 4.000 euros con un plazo para reembolsarlo de 4 años a un interés desde un 10,4%. Este tipo de crédito tiene la característica del llamado revolving que significa que a medida que el solicitante devuelve el préstamo éste se reincorpora otra vez a su cuenta de crédito, lo que le proporciona más capital sin necesidad de tener que pedir un crédito nuevo.

Para solicitar un crédito rápido los documentos que se requieren suelen estar bastante limitados, incluso hay veces que ni los piden. Cuando lo hacen, esto es lo que normalmente van a solicitarnos:

> Fotocopia de la nómina o pensión (o incluso una factura que esté a nuestro nombre, cómo por ejemplo la factura del teléfono ya sea móvil o fijo).
> Fotocopia de la cartilla de nuestra cuenta corriente o un recibo.

El crédito fácil es una buena solución para conseguir dinero rápido para resolver cualquier gasto extra o inesperado que podamos tener. Aunque también hace falta advertir de sus inconvenientes, el que más debería preocuparnos es el tema de los intereses. Por lo general, la mayoría de las empresas que conceden este tipo de préstamos urgentes piden unos intereses muy altos, lo cual a veces es un problema cuando el particular tiene que devolverlo.

Por este motivo es muy importante que el solicitante del crédito esté seguro de que va a poder reembolsar el préstamo en un breve periodo de tiempo. Sí por ejemplo tenemos que hacernos cargo de un gasto inesperado y no cobramos hasta dentro de una semana una buena alternativa es pedir un préstamo fácil, ya que cuando nos pasen la nómina podremos cubrir esta deuda. Sí no tenemos un ingreso a la vista no deberíamos solicitar un crédito ya que los intereses irán en aumento cada día que pase.

Solicitar un préstamo de 600 euros o de 1.000 a través de Internet es rápido y sencillo, y son cantidades que pueden sacarnos de un apuro financiero en un momento dado. La facilidad de solicitarlos y la rapidez a la hora de tener el dinero en la cuenta es sin lugar a dudas un punto a favor para recurrir a estas entidades de préstamos rápidos.