Cómo podemos tener nuestras finanzas en buenas manos

En todas las etapas de nuestra vida tenemos diversos objetivos financieros y de ahorro. Sin embargo, aun conscientes de ellos, a veces nos es complicado ponernos a planificar esos objetivos. ¿Cómo conseguirlo?

Hipotecas, seguros, pagar la universidad de los hijos, conseguir una buena pensión de jubilación… ¿Estas cuestiones te han quitado alguna vez el sueño? Gestionar el ahorro se nos hace muy cuesta arriba, sobre todo en aquellos objetivos financieros que son a un largo plazo. Contar con un asesoramiento financiero personalizado es vital para lograr nuestro bienestar económico y, por ende, nuestra tranquilidad.

Planificar nuestro futuro financiero, teniendo en cuenta las circunstancias del mercado y nuestra situación personal, no está al alcance de todas las personas ya que no siempre contamos con los conocimientos necesarios. Por otro lado, las emociones se convierten en un arma de doble filo en cuanto a inversión y finanzas se refiere. Muchos ahorradores se dejan llevar por la euforia alcista del mercado o por el pánico cuando éste cae. En esos momentos tan críticos, tomar decisiones correctas y objetivas se hace complicado, dado que lo que está en juego es nuestro dinero, ese dinero que tantísimo nos ha costado ganar.

Por todo esto necesitamos a un experto, un profesional del sector, formado y de confianza: un asesor financiero. El asesor financiero es la figura que hará un análisis detallado de nuestra situación financiera para proponernos una planificación racional que se adapte a nuestro perfil y, de esta forma, consigamos nuestras metas. No se trata de un empleado de banca. Es un emprendedor con vocación de servicio al cliente que no vende productos, sino que asesora según las necesidades y objetivos de cada cliente.

El éxito de la carrera profesional de un asesor financiero depende de la satisfacción y la confianza de sus clientes. Su trabajo no consiste en vender productos o campañas, ni tampoco en hacer predicciones de mercado. Su experiencia en el mundo de las finanzas le permite “acompañar” a cada cliente, apoyarle en sus decisiones y hacer que lleve a cabo una planificación y una estrategia financiera que le sea lo más beneficiosa posible.

Una profesión de futuro, pero no nueva

Los asesores financieros responden perfectamente a las demandas de cambio y transformación que se están produciendo en el sector: procesos de reestructuración, fusiones bancarias, revolución digital… Aquellos profesionales que evolucionen en este nuevo escenario son los que podrán reinventarse y triunfar. El asesor financiero debe ser un profesional con vocación de emprendedor y que debe tener muy claro que su actividad, y su éxito laboral, se basa en apoyar a los clientes en la gestión de sus finanzas personales y de su futuro.

Aunque pueda parecer un concepto nuevo, lo cierto es que hay entidades que llevan mucho tiempo con esta figura entre su oferta de servicios al cliente. Destaca el caso de Banco Mediolanum, que lleva más de 36 años asesorando a sus clientes mediante este perfil profesional. Fueron los pioneros en contar con un “Family Banker”: desde el primer día han aplicado este modelo de banca, conscientes de que un asesor personal no era suficiente.

El Family Banker de Banco Mediolanum actúa como un “entrenador”, un coach financiero con la mejor formación que sabe escuchar a sus clientes y estar a su lado en la toma de decisiones. A la hora de poner en manos de un tercero nuestras finanzas, lo mejor es contar con alguien de confianza. En Banco Mediolanum cuentan con una de las redes de profesionales financieros más grandes de España y la primera que tiene a sus asesores financieros como único canal de asesoramiento con los clientes. En definitiva, optar por Family Bankers es no conformarse con simples asesores financieros, sino contar con personas con vocación de ayudarnos a crecer económicamente y vivir lo mejor posible.

Fuente: www.elmundo.es