Información para comparar entre préstamos rápidos

Actualmente, existen decenas si no cientos de créditos rápidos disponibles en el mercado. Si no cuentas con una metodología y una serie de criterios que te permita compararlos, puedes terminar totalmente paralizado, o lo que es peor, contratar el préstamo equivocado.

Esta guía te proporcionará las claves fundamentales para analizar las distintas características de los préstamos rápidos disponibles en el mercado, determinar cuáles resultan más convenientes para tus necesidades y escoger la opción idónea.

Esto no sólo te proporcionará una mejor solución a tu necesidad financiera, sino que también incrementará las probabilidades de que consigas el crédito que has solicitado.

Cuál es el tipo de interés de los préstamos rápidos

El tipo de interés es siempre el principal factor a tener en cuenta para juzgar la conveniencia de un préstamo, y los créditos rápidos no son una excepción a esta regla.

La cuestión es que el ámbito de este sector es tan amplio que es fácil perder la perspectiva. Los préstamos rápidos tradicionales suelen ofrecer unos tipos de interés ligeramente superiores a los préstamos bancarios. Acceder a esa información no es complicado.

El problema es cuando nos adentramos en el mundo de los minicréditos, los cuales tienen tipos de interés mucho más elevados, pero suelen ser cobrados en concepto de comisión u honorario. En estos casos, descubrir cuál es el TIN o la TAE que vamos a pagar por el dinero que nos prestan es bastante más complicado. Suele ser información reflejada únicamente en el contrato digital o en secciones internas de los portales web, correspondientes a las condiciones generales.

Por regla general, deberías tener en cuenta que los minicréditos pueden aplicar tipos de interés del 100% TAE o incluso múltiplos de esta cifra. Por supuesto, se aplican sobre importes pequeños, así que el impacto real es relativamente bajo, aunque no por ello deberías dejar de tenerlo en cuenta a la hora de elegir un préstamo rápido.

Cuál es el límite de crédito que puedes conseguir

Otro aspecto tremendamente significativo es el referido al límite de crédito o importe máximo que puedes conseguir por parte de la entidad financiera.

Después de todo, no tiene sentido que acudas a una entidad que jamás te dará la cantidad que necesitas o una cifras razonablemente próxima. Estarás perdiendo tu tiempo y, probablemente, termines con las manos vacías.

Por ese motivo, necesitas tener una idea general de cuáles son las franjas más habituales de préstamos disponibles en el mercado.

  • Los minicréditos para clientes nuevos suelen rondar entre los 50 y los 300 euros. Los clientes habituales pueden llegar a cantidades en torno a los 700 u 800 euros.
  • No obstante, hay algunas excepciones que ofrecen importes en torno a los 1.000 euros. De hecho, a lo largo de los últimos años, han comenzado a aparecer entidades de minicréditos con las que se puede conseguir importes de entre 1.000 y 3.000 euros.
  • Los préstamos rápidos más tradicionales, por su lado, ofrecen cantidades más elevadas e incluso equivalentes a los préstamos personales que se pueden conseguir en un banco. Esto abarca desde unos cuantos miles de euros, hasta decenas de miles de euros.

Cuál es el plazo para devolver el crédito rápido

Si hay un aspecto igual de importante que el tipo de interés que vamos a pagar por el préstamo es, sin duda, el plazo de devolución o amortización del préstamo.

Éste influye directamente en nuestra capacidad para hacer frente a la deuda, así como el coste final de préstamo.

  • Si el plazo de devolución es muy corto, lo más probable es que sólo podamos solicitar importes reducidos, aunque el total de intereses será más bien bajo.
  • Si el plazo es muy largo podremos pagar cómodamente importes más elevados, si bien la cantidad de intereses acumulados será relativamente elevada.

Los minicréditos tienen plazos de amortización de entre 7 y 30 días. Hay algunas excepciones que pueden alcanzar los 40 días pero se trata de casos aislados. Si necesitamos más tiempo para recuperar el dinero que nos han prestado, no tiene sentido recurrir a estas opciones.

Los préstamos rápidos, por su lado, ofrecen periodos de amortización de varios meses o incluso años, en el caso de préstamos de cantidades muy elevadas.

La elección de unos u otros dependerá de tus necesidades de financiación, así como la capacidad para generar la liquidez necesaria para devolver el préstamo en un plazo razonable.

Tiempo de tramitación y entrega del préstamo

El tiempo que la entidad de crédito tarde en tramitar tu solicitud y entregarte el dinero puede ser crucial. Al fin y al cabo, si recurres a un crédito urgente, lo más probable es que tengas urgencia por conseguir el dinero y no puedas permitirte las esperas y trámites propios de la solicitud de un préstamo personal.

En el caso de los préstamos rápidos, el plazo de tramitación suele oscilar entre las 24 y las 48 horas, una vez se ha formalizado la solicitud del mismo.

Los minicréditos, por su parte, han logrado reducir el tiempo de gestión a apenas 15 minutos. De hecho, es frecuente que, si se aprueba la solicitud, el dinero llegue a la cuenta del cliente de forma casi inmediata.

Tramitación durante los fines de semana y días festivos

En los casos más urgentes, puede darse la coyuntura de que sea fin de semana o festivo. Eso significa que la mayor parte de las entidades financieras van a estar cerradas hasta el lunes o el siguiente día laboral.

Afortunadamente, han comenzado a aparecer entidades que cuentan con sistemas de gestión automatizada a través de Internet, mediante los cuales es posible solicitar un préstamo rápido en cualquier día y hora, e incluso recibir el dinero automáticamente, suponiendo que la solicitud sea aprobada.

¿Cómo se devuelve el préstamo rápido?

Finalmente, la forma de devolución del crédito también es un factor a tener en cuenta, pues cuantas menos molestias tengamos, mejor será la experiencia.

Por regla general, muchas entidades aceptan la recepción de transferencias bancarias o ingresos en ventanilla en el número de cuenta bancario del que dispongan.

Por otro lado, también es relativamente frecuente la domiciliación del cobro de la cuota mensual del préstamo.

Finalmente, y esto es más propio de las entidades de minicréditos, se ha puesto de moda la posibilidad de pagar con la tarjeta de crédito en una plataforma online, como si de cualquier otra compra a través de Internet se tratara.

Fuente: intereconomia.com